Archivos de la categoría ‘Pacientes insoportables’

Centro de Salud, secretaria de vacaciones. Era necesario reprogramar un par de turnos de la agenda; busco los números telefónicos y llamo. 

Médica: -Hablo con la casa del señor Oscar Benegas? 

-Sí (voz de mujer)

Médica: -Buenas tardes, señora; podría pasarme con el señor Oscar?

Mujer al teléfono: -No está.

Médica: -Ah, bueno; cuándo podría llamarlo?

Mujer al teléfono, mosqueada: -Por qué, no me puede decir a mí?

Médica: -Sí, señora, como poder, puedo; pero preferiría hablar con el señor que sacó el turno en esta salita…

Mujer al teléfono: -Pero yo soy la esposa, me puede decir a mí.

Médica: -Está bien, señora, no hay problema. Su esposo sacó un turno para mañana, pero resulta que…

Mujer al teléfono, interrumpiendo: -Para mañana adónde?

Médica: -En la salita de la calle Elcano, señora…

Mujer al teléfono: -Quéeee?? Pirovano? En el Pirovano es el turno??

Médica: -Eh? No, señora, Pirovano no, dije Elc… 

Señora al teléfono: -Ay no! Yo no quiero que se atienda en el Pirovano, ahí me mataron a tres familiares y a muchos vecinos, el Pirovano noooooooo!!!! No no y NOOOOOOOOOO!!!

Médica: -Señora, no. Nada de Pirovano nada, NADA, entiende? La llamo de la salita de la calle Elcano, para cambiar un turno!!

Señora al teléfono: -Ahhh, el turno de los serenos? Pero él ya trabajó anoche, no le toca! No sabe cómo llegó, todo cansado….Y yo no voy a permitir que lo exploten, me escucha?? No lo voy a permitir, porque él es muy bueno pero a mí no me van a tomar de tonta, qué se creen?? Pero qué se creen, digamé!??

En fin. El señor Benegas habrá ido al día siguiente a la salita de Elcano, o al trabajo de sereno, no sé. Lo que es seguro es que al Pirovano, no fue.

 

Señora de mediana edad, ansiosa, se sienta y en seguida empieza a parlotear. Mi táctica es dejar que el paciente se explaye (bueno, un poco) y ver qué información valiosa puedo obtener de ahí; si la cháchara se vuelve excesiva o es francamente inútil, corto y hago preguntas puntuales que me ayuden al diagnóstico.

A esta señora la dejé hablar, porque se la veía angustiada.

Paciente: -Doctora, vengo porque estoy muy preocupada, usted vio que hay tantas enfermedades raras, nuevas, con síntomas graves…

Yo: -Sí. Usted a qué se refiere, exactamente?

Paciente: -Ay, yo tengo miedo de todo. Por ejemplo, tengo miedo de contagiarme algo en el colectivo, y por eso tomo taxi, que es caro pero seguro. Bueno, eso si el taxista no es extranjero o algo así, porque de esos países viene cada cosa…

Yo: -Ajá. Pero usted qué siente? Por qué vino a la consulta?

Paciente: -Bueno…pasa que tengo miedo de tener la citronela.

Yo: -Citronela?

Paciente: -Citronela, sí.

Yo: -No.

Paciente: -Síiii doctora, la citronela esa, que da tos y enfermedad a los pulmones.

Yo: -Mmm…no. No hay una enfermedad llamada citronela, pero en cambio, sí hay un repelente con ese nombre.

Paciente: -Pero si es la citronela, mi hermana lo buscó en la interné. Es que una paloma vino a mi balcón y no se iba, seguro que estaba enferma, yo la espantaba y nada, ella volvía, la espantaba y volvía. Y así, horas. No sé por qué volvía. Y seguro que tenía citronela, igual que los loros.

Yo: -Psitacosis, señora. Lo que usted dice se llama psitacosis.

Paciente: -Ay dios mío, vio lo que le digo?? Tengo sicorosis!!!!

Paciente nuevo, un señor maduro. Empiezo la típica charla informal del principio, para ir calentando los motores. El paciente parece bien dispuesto, con ganas de hablar, y comenta sobre su buena salud, su perfecto estado físico, y su excelente memoria (“un elefante, dice mi mujer que soy”). Después de unos minutos, tomo nota para armar la historia clínica. Y pasa esto.

Médica: -Fecha de nacimiento, señor?

Paciente, serio y mirando a cualquier parte: -…

Médica (ajá): -Fecha de nacimiento, señorrr?

Paciente en silencio, ahora mira el techo: -…

Médica (pero qué pasa?): -Señor: me dice su fecha de nacimiento??

Paciente, con cara de vaca que ve pasar el tren, mira el suelo: -…

Médica (ay pero por favorrrr): -A ver, señor, necesito completar su fecha de nacimiento para escribirlo en su historia clínica. ¿Cuándo nació??

Paciente, haciendo por fin contacto visual: -¿Me repite la pregunta?

Médica irritada: -¡Que cuándo es su cumpleaños, señor, que cuándo nació!!

Paciente, tranquilo: -Ahhh…hace mucho, fue. Pero de eso no me acuerdo, así que mejor pregúnteme otra cosa, que yo tengo una memoria fenomenal.

Todo mal

Publicado: 22 noviembre 2009 en Pacientes insoportables, Pacientes irritantes

Paciente de 65 años, regresando de la vigésima  internación en cardiología por insuficiencia cardíaca descompensada.

Médica: -¿Cómo anda, Felipe?

Paciente: -Y mal, cómo voy a estar?

Médica: -Sí, sé que estuvo internado, pero por suerte ya está mejor…

Paciente: -¿Mejor? ¿Qué mejor?? Me internaron y la pasé mal, como el culo la pasé!

Médica: -Claro, me imagino, pero por suerte ahora se siente bien…

Paciente: -Usted se sentirá bien. Yo no me siento bien. ¿Quién le dijo que me siento bien?

Médica: -Bueno, lo vi cenar hace un rato, charlar con sus amigos, mirar la tele y jugar a las cartas…

Paciente: -¿Mis amigos? ¡Esos son todos unos ladrones! ¿Y  usted le llama cena a esta porquería que nos dan de comer acá? Debería probar esa comida,  seguro que la hacen con sobras de la calle!

Médica: -La verdad es que sí probé la comida y no me pareció mala; además, usted con su problema de presión no puede comer sal.

Paciente: -Ufffff!!! ¡No dejan comer nada! Asado no, por la grasa; jamón no, por la sal; no puedo fumar por el infarto que tuve, ni…

Médica (mejor cambiemos de tema): -Bueno, a ver, cuénteme qué le dijo el cardiólogo.

Paciente: -¡¡Nada me dijo!!

Médica: -¿Pero cómo que no le dijo nada? Si acá trae la epicrisis bien completa, clarita…

Paciente: -Pffff, clarita? ¿CLARITA?? Ese papel de mierda no me sirve para nada, cada vez que me interno me dan uno igual que dice lo mismo, los cardiologis no saben nada!

Médica: -Felipe, saber saben, porque usted lleva  nueve internaciones este año, y de todas salió bien. Le sugiero que haga una fotocopia de la epicrisis, puede ser útil si necesita internarse de nuevo, o para continuar los controles.

Paciente: -¿¿QUÉ?? Gastar en una fotocopia para eso? Ni lo sueñe, si cada vez que voy me hacen todo de nuevo! ¡A los médicos les gusta escribir al pedo!

Médica (me hartó): -Bueno, no fotocopie nada. Y le aclaro que le hacen todo de nuevo porque usted deja de tomar su remedios y le pasa todo de nuevo.

Paciente, desafiante: -A esa hoja de mierda la voy a tirar a la basura. Y que se arreglen cuando me internen de nuevo.

Médica: -Perfecto, tírela. No sabe lo contentos que se van a poner los médicos de guardia cuando lo reciban otra vez, sin un miserable papel. Sobre todo porque usted toma los mismos remedios hace 30 años y ni siquiera recuerda sus nombres.

Paciente: -Y bueno, ese es el trabajo de los médicos, no? ¡Para eso estudiaron! ¡Para eso pagué con mis impuestos sus años de carrera!!

Médica: -Claro. No se imagina cómo le gusta  a un médico  no saber nada de un paciente que llega descompensado, al borde de la muerte,  y ponerse a  adivinar los antecedentes. Es divertidísimo.

Paciente: -¿Vio lo que le digo? Yo tengo razón: a los médicos les gusta perder el tiempo. 

Médica, puteando bajito: -Sí, nos encanta. Y hablando de eso: chau, Felipe. Tengo que atender a otros pacientes.

Paciente: -¿Así? ¿No me va a dar ningún papel con lo que tengo?

Médica: -Igual lo va a tirar. Chau.

 

Y después de esos infernales 15 minutos, todavía tuvo el tupé de quejarse, diciendo que no le di ni un miserable papelito.

Paciente varón, 60 años.

Paciente: -Doctora, yo le voy a contar, lo mío es largo…

Médica (ay, no): – Diga, señor.

Paciente: -Mire, yo no tengo livianez. Algo se me pone a trabajar adentro y se me aparece la euforia abdominal, acá, ve?

Médica (dios mío ayudame te lo pido por favorrrr): -Ajá…

Paciente: -Y lo peor es que no me pulsan los riñones.

Médica (bueh, piloto automático y a otra cosa mariposa): -¡No me diga!¡Qué problema!

Paciente: -La solución mía está basada en la idea que tiene mi testino para seguir en la lucha. Pero lo peor es la livianez generalizada.

Médica (mmm, cuando salgo compro queso cuartirolo, masa de tarta tengo, un rico tintillo…): -Seee, claro.

Paciente: -Al no comunicarle que es porque existe algo que le quiero comunicar. ¿Me entiende, no?

Médica (ah, y un poco de queso en hebras): -Ajá.

Paciente: -Tengo problemas de olvido, yo. Es lo único que me pasa, otra cosa no tengo. Pero me empezó cuando yo manejaba camiones de acompañante. ¿Usted me entiende, no?

Médica (lalalala…no pueeeeeeedo vivirrrr sin amar amaaaaaaandooooooo.): -Lo entiendo perfectamente.

Paciente: -Y entonces qué hacemos?

Médica: -Se toma esta pastillita y se le pasa todo. Hasta luego.

Mientras el tipo me hablaba, yo escribía esto y le daba una aspirineta. Y pensaba que no soporto más.

Y no, claro que no soy psiquiatra.

 

 

Lupanar

Publicado: 16 mayo 2009 en Asombroso, Pacientes insoportables

Una mujer es evaluada en la guardia de una clínica renombrada de la ciudad, en Barrio Norte. Luego de ser asistida por un clínico, se le indica una ecografía ginecológica. Aunque no es urgente, le realizarán el estudio por guardia. La acompaña su marido, un señor de unos cincuenta años.  Se trasladan hacia el piso de estudios por imágenes y esperan en la sala. La ecografista  se demora porque tiene una urgencia: está realizando una ecografía en un paciente con traumatismo cerrado de abdomen que tal vez deba ser intervenido quirúrgicamente.

El marido se impacienta, la mujer no dice nada. Pasan veinte minutos, el tipo camina por la sala de espera y empieza a despotricar.

Marido de la paciente: -Yo no sé qué hacen ahí adentro. No puede ser que demoren tanto, es una barbaridad.

Golpea la puerta del consultorio, donde hay  un cartel que dice: “por favor no golpee, aguarde su turno”. La ecografista, que está ocupada, no abre la puerta. El marido de la paciente golpea de nuevo, con más insistencia. Nada. El señor va entrando en calor. Habla solo. Camina por todos lados sin parar. Se para frente a la puerta y la golpea con furia, mientras grita: -A ver si se apuran!!! Qué pasa? Pero qué pasa ahí??

La ecografista lo escucha pero no puede atenderlo, sigue buscando lesiones internas en el abdomen del paciente que está atendiendo.

Después de 10 minutos, se abre la puerta y la ecografista sale, diciéndole al señor que por favor la esperen unos minutos más porque debe ir hasta la guardia para hablar con el cirujano que solicitó el estudio del paciente que acaba de atender.

El señor monta en cólera y grita cosas que la ecografista no escucha, porque se fue a resolver la urgencia.

Mientras tanto, y sin que la ecografista lo sepa, el señor enojado entra por su cuenta al consultorio de ecografía.

Cuando la especialista vuelve, la pareja no está en la sala de espera. Los busca, los hace llamar por altoparlante, y nada. Como no tiene otros pacientes, entra a la sala de ecografía y se pone a terminar informes pendientes.

De golpe abren la puerta y entra el marido de la señora que debía hacerse el estudio.

Marido de la paciente, indignadísimo: – Ahhh, por fin la encuentro!!

Ecografista: -Señor, por favor dígale a su esposa que pase.

Marido de la paciente: -Quéee?? Ni loco dejo entrar acá a mi esposa!! Desvergonzada!! Esto es un antro!!!

La ecografista no entiende nada.

Ecografista: -Qué es lo que pasa, señor?

Marido de la paciente, lanzando una carcajada socarrona: -Qué pasa?? La señorita pregunta qué pasa?? Mosquita muerta, eso es lo que es usted: no le da vergüenza??

Ecografista confundida: -Señor, qué pasa? No lo entiendo…

Marido de la paciente: -Pero claaaaro que me entiende!!! Esta clínica es un hotel, un hotel alojamiento encubierto!!  Mucho lujo, mucho médico con uniforme, pero es una vergüenza!!

Ecografista pasmada: -Señor, le pido que se tranquilice. No entiendo de qué habla.

Marido de la paciente: -Pre-ser-va-ti-vos, me entiende?? De eso estoy hablando!! O sea, ya entiendo por qué demoraba tanto. En vez de trabajar, esa señorita hace quién sabe qué cosas ahí adentro!!! Es un atropello, un bochorno, esto es un lupanarrr!!!

Ecografista: -Pero qué dice??

Marido de la pciente: -Y encima se hace la inocenteeeee!!! Hablo de los forros que tiene sobre el escritorio!!! Hablo de que usted se esconde ahí para tener relaciones con quién sabe quién, en su horario de trabajo!! Voy a llamar a los medios, esto no va a quedar así!!! A La Quiaca la van a mandar a hacer ecografías cuando yo termine con usted!!!

Ecografista: -Señor, los preservativos que vio se usan para hacer las ecografías transvaginales. O cree que el mismo transductor se coloca en la vagina de las 20 mujeres al día que viene a hacerse el estudio? Usted es un bruto, un ignorante y un maleducado!!!

Marido de la paciente, completamente rojo de furia: -Agggghhhh, mentirosa!!! Me quiere convencer como a un chico de primaria!!! Usted no tiene vergüenza!!! Nio piense en tocar a mi esposa con esas manos. Nos vamos, esta clínica es un asco.

Mientras se iban, el hombre seguía gritando lupanar, esto es un lupanaaaaaar.

Mucho, poquito, nada

Publicado: 20 febrero 2009 en Pacientes insoportables

Médica: -Dígame, hace mucho que siente ese dolor en la espalda?

Paciente: -Mucho…mmm…no sé, cuánto es mucho? ¿Una semana, un  mes, o un año? 

Médica: -Mucho es un año, por ejemplo.

Paciente: -Y, más o menos así.

Médica: -Ajá. ¿Y qué pasó con los tratamientos que hizo?

Paciente: -Tratamientos…¿usted dice si tomé pastillas?

Médica: -Sí.

Paciente: -Sí, tomé.

Médica: -¿Se acuerda de cuáles?

Paciente: -Una amarilla, unas verdecitas así, chiquitas, también unas rojas que me caían mal y me hacían doler acá, y otras rosadas que…

Médica: -Está bien, no importa.  Por ahora le voy a pedir estos estudios, lo voy a medicar y en una semana quiero volver a verlo.

Paciente: -¿Y qué me va a dar?

Médica: -Un analgésico muy bueno, se va a sentir mejor.

(Escribo y lleno un formulario de dos hojas  de la obra social del paciente para que le descuenten 2 $ en la compra del remedio. Creo que me preguntan  cuánto calza el tipo y todo).

Paciente: -¿Y cómo lo tengo que tomar?

Médica, escribiendo: -Deme un minuto que ya le explico.

Paciente: -Porque yo tengo miedo de confundirme con las otras pastillas que tomo, ¿es a la mañana que lo tengo que tomar?

Médica, nerviosa: -Señor, deme un minuto que termino de llenar el formulario y ya le escribo las indicaciones.

Paciente: -Que sea con letra clara para que lo entienda el farmacéutico, y grande, porque el otro día fui al oculista y me dijo que tengo que usar unos anteojos nuevos porque…

Médica: (Noooooooo, la puta madreeeee. Me hizo equivocar!! Tengo que escribir todo de nuevo!!) –Tiene otro formulario? Me equivoqué y no se puede tachar ni salvar.

Paciente, irritado: -Doctora, a mí cada uno de esos formularios me cuesta 1 $! ¡Preste más atención!

Médica, desquiciada: -¡Pero no puedo prestar atención si usted me habla sin parar! ¡Por favor espere mientras lo completo!

(Empiezo de nuevo el puto formulario).

Paciente: -¿Son comprimidos, cápsulas o inyectable?

Médica (ay pero por dios!): -¡¡Señoooooooooorrrrrr!!! ¡¡Se lo pido por favor !!!

Paciente ofendido: -Bueno, qué carácter.

Médica, suspirando hondo: -Listo. Y ahora le escribo en esta otra receta cómo tiene que tomar el analgésico.

El paciente la lee. Pone cara de no estar convencido:

Paciente: -Cada 8 horas, cada 6 o cada 12?

Médica (ahh, pero es insoportable!): -Cada 8, señor, como dice el papel.

Paciente: -Y lo tengo que tomar con jugo, con agua o con leche? Porque leí que algunas cosas se absorben mejor con leche, por ejemplo…

Médica, indignada: -Con agua.

Paciente: -Y tomo primero la rosadita de la presión, la verde de la próstata o esta que usted me da?

Médica, de pésimo humor: -¡Es indistinto!!

Paciente: -¿Pero no pasa nada si mezclo? Porque leí que algunos remedios…

Médica (basta, te callás!): -No, señor, no pasa nada.

Paciente: -Ah, ya que estamos, me hace un certificado para que haga reposo? Así no puedo ir a trabajar, no?

Médica: -Claro que usted puede trabajar. Hace un año que siente el mismo dolor y no le impide moverse, así que puede ir a trabajar.

Paciente a los gritos: -Qué, no me va a hacer un certificado??

Médica al borde del infarto: -No, señor, no es necesario que haga reposo.

Paciente re sacado: -Ahhh, bueno!!! Así que usted decide si yo tengo o no que hacer reposo!!!

Médica pensando que se va a ir a la mierda y va a abandonar la medicina: -Señor, tome el medicamento, hágase los estudios y vuelva cuando tenga los resultados.

Paciente: -Claaaaaaaaaro, se nota que a usted no le duele!! Y yo me tengo que ir así, lisiado, a trabajar!!!

Médica (ay, ya no puedo más) : -Usted no está lisiado y lo único que tiene es un dolor muscular.

Paciente: -Esto es increíble!! Me voy a quejar a la obra social!!!

Médica, completamente harta: -Vaya a donde quiera y en lo posible no vuelva.

Paciente en brote: -Abandonooooo!!! Abandono de personaaaaaaaa!!!!!!! La voy a denunciaaarrrrr!!!

Se fue gritando. Creo que en la sala de espera paró, me insultó y después siguió gritando.

Ese paciente se llevó los 15 minutos del siguiente, y del siguiente a ese, también. Llevaba media hora de atraso por culpa de este tipo. Cuando llamé al próximo, entró con mala cara, no me saludó y me dijo:

Paciente nuevo: -¿Usted siempre demora tanto con cada paciente? ¡Es increíble! Cuando salga de acá, me voy a quejar, sépalo.

A veces quisiera que todos pero todos los pacientes murieran  en la sala de espera, y que cuando los llame el silencio sea como un bálsamo que inunde mi alma de felicidad.