Archivos de la categoría ‘Burocracia loca’

5 am, noche de invierno, guardia de hospital público, muchísimo trabajo. Piden médico para un domicilio; subo a la ambulancia y me pasan un auxilio en la  estación de trenes de Flores. Pintaba mal, la verdad.

Al llegar a la estación veo como diez policías caminando por las vías y muchos, pero muchos bomberos. Un sargento me informa que hubo un accidente y me dice que necesitan  saber si el señor está muerto, porque no se mueve y parece que no respira. Ruego que esté vivo, que podamos sacarlo, que lo que vaya a ver no sea horrendo (sobre todo, eso).

Apurada y con todo el equipo listo, pregunto dónde está el paciente y un policía me contesta:

Policía: – La cabeza está ahí.

Médica: -Cómo la cabeza?? Me estás jodiendo?

Policía: -Sí, eso es lo que encontramos primero, pero estamos buscando el resto. El personal de bomberos está trabajando.

Médica: -Por dios, el tipo está todo desparramado, para qué  me llamaron? Dijeron que era una emergencia!!

Policía, mirando a lontananza: -Para que un médico certifique que está muerto.

Médica, sacada: -Pero vos sos pelotudo?? No te das cuenta solito de que el tipo está muerto??

Policía con cara de vaca que mira pasar el tren: -Es que un médico tiene que certificar el óbito.

Médica: -¿Son veinte tipos buscando pedazos y me decís que tienen que llamar al SAME para saber si el señor está muerto? Yo me voy a la mierda, infeliz. Llamá a uno de tus forenses, querés, y no me hagas perder el tiempo.

Lo peor es que esa situación bizarra, descabellada y nefasta sigue pasando. No importa que encuentren sólo la cabeza: lo importante es que un médico del sistema público afirme en un papelito pedorro que el tipo obitó. Los canas se ponen re contentos.

15 minutos

Publicado: 15 febrero 2009 en Burocracia loca

En el privado en el que trabajo me citan a los pacientes cada 15 minutos. Es obvio que ese lapso de tiempo no es suficiente para atender bien a nadie, mucho menos si es la primera consulta o si lo que lo hace venir es más que una gripe.

Reclamé muchas veces, sin resultados. Fui a hablar con el director médico, con el jefe de administración, con el dueño. Me explican que los estándares internacionales dicen que ese tiempo es suficiente. Tal vez lo sea, en Noruega.

Pero además, me ponen sobreturnos. O sea, mi agenda es por ejemplo así:

Fernández 14 hs

Lacella 14.01

Rubinstein 14.05

Peralta 14.15

Y sigue de la misma manera.

El sanatorio logra que yo atienda en 4 horas a 25 pacientes, en lugar de 16. Y que le regale dos o tres horas de mi tiempo.

A ninguno de esos pacientes que van a quejarse por mi demora a la dirección se les cruza, ni remotamente, que a mí no me gusta tener que atender así. Que me canso, que me estreso, que regalo mi tiempo. Ellos se enojan porque tardo, y tienen razón, pero hacen el reclamo incorrecto en el lugar indebido.

Aguanté seis meses. Harta de las puteadas y de sentir que mi esfuerzo no valía nada, renuncié.

Ahora, los mismos pacientes que se quejaban de mí, me llaman al celular para decirme que soy una desalmada por haberlos abandonado. Si no atiendo, me dejan mensajes airados diciendo que yo juré por Hipócrates y que tengo una obligación que cumplir.

Ah, y el sanatorio me debe cuatro meses.

Burocracia absurda

Publicado: 29 noviembre 2008 en Burocracia loca

Tengo un paciente que debió ser amputado después de un accidente de tren, hace diez años. En ese momento, y por la gravedad de las lesiones, se le realizó una biamputación infrapatelar (o sea, tiene las dos piernas cortadas un poco por debajo de la rodilla). Es joven, está desempleado, y camina con prótesis.

Hace poco vino a verme porque necesitaba cambiar las piernas, como él dice. Las prótesis están viejas, vencidas y rotas en el lugar donde calza el muñón: ya no le sirven. Y aunque es el Estado quien le provee las prótesis, y el paciente va a la misma oficina gris y deprimente hace años, y todos allí lo conocen y lo llaman por su nombre, igual le exigen un certificado que diga que no tiene piernas.

¿Estamos todos locos?? Los empleados que hacen el trámite, ¿son ciegos o solamente pelotudos? El tipo no tiene piernas, por dios, eso es obvio!! Y está obligado a llevar un papel que diga lo que cualquier imbécil puede deducir con sólo mirarlo.

Es un mal chiste, una pesadilla, una humillación tremenda y absolutamente evitable.

La burocracia, además de absurda, también puede ser obscena.