Chávez

Publicado: 18 agosto 2008 en Pacientes insoportables
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Chávez llora. A los gritos. No es que llore porque está triste, ni porque perdió algo, ni porque siente algún dolor físico. Sólo llora, todo el tiempo, y si le hablás y tratás de calmarlo, aúlla. El tipo es así. Ya conozco a este paciente. Está mal de la cabeza pero no es mi  culpa. Y no soy psiquiatra. Lo veo venir y me descompongo por el sólo hecho de saber lo que va a pasar.
Le pido que se calme. Nada. Sigue llorando a mares. Cada vez más fuerte. Grita. Se arranca los pelos.

-A ver, Chávez, aflojá un poquito. Dale, decime qué te pasa.
Pero Chávez mira a la nada y llora.
-Viejo, decime qué te pasa, a ver si te puedo ayudar.
Nada. Se retuerce y me arruga todo el cubrecamillas.
Me acerco más, le agarro un brazo, soy amable.
-Dale, Chávez, dale, pará de llorar y decime qué te pasa.
El tipo sigue como si nada.
Tengo hambre y estoy cansada. Vi 42 pacientes. Chávez llora y ya no lo soporto. Para distraerlo, le pongo el tensiómetro alrededor del brazo. Su tensión arterial me importa un carajo pero hago eso para ver si para y se concentra en otra cosa. Llora más fuerte y se arranca el tensiómetro, sin mirarme, la cara bañada en lágrimas. Lo tira contra la pared.
-Chávez, pero calmáte un poco por el amor de dios.
Lo detesto. Lo cagaría a trompadas por pusilánime, pero no puedo. Chávez aúlla sin zapatos en mi consultorio y mientras tanto, el ambiente se satura de un olor a pie sucio tan tremendo que creo que voy a vomitar.
-Chávez, basta. Pará. No llores más.
Sigue. Más fuerte. Pierdo la paciencia.
-Chávez, ¡pará de llorar o te vas del consultorio!!
El tipo sigue, inmutable, y la que se va del consultorio soy yo. Cuando salgo los pacientes que esperan me miran con cara de vaca que ve pasar el tren. No se imaginan lo que siento. Si me quedo ahí adentro, lo mato.
Al rato Chávez para de llorar. Cuando entro al consultorio, me ve y empieza a los alaridos otra vez.
Chávez no tiene ninguna enfermedad terrible, Chávez no padece ningún dolor físico.

Chávez tiene, apenas, hongos en los pies.
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comentarios
  1. Paul L. dice:

    A ese tipo hay que ajusticiarlo ya. Yo tengo un par parecidos, pero cuando sé que vienen, les dejo preparadas las recetas y le pido a la secretaria que se las de (son crónicos, obvio).
    Menos mal que nadie quién soy…

  2. Lucia Ladra dice:

    Ganas no me faltaron. De ajusticiarlo, digo.

  3. indignada dice:

    Soy estudiante de medicina (2do año, UBA) y estoy indignada con lo que acabo de leer. No me parece justificable para nada… no hablo sólo de éste comentario, hablo de todo lo que se posteo en esta página…
    No se cuáles son tus valores Lucia Landra, pero me parece totalmente innecesario que compartas tus pensamientos tan inhumanos con nosotros. No me importa que tan cansada éstes ni cuánto sacrificaste de tu vida para terminar la carrera. Nada justifica tus sentimientos hacia tus pacientes. Nadie te obligó a seguir esta carrera.
    Nunca olvides que tus pacientes son hijos, hermanos, tíos, padres… Yo pasé por situaciones muy desesperantes con mi flia cuando estuvo muy enferma y siempre me quede tranquila de que los médicos que los atendian eran profesionales dedicados, serios y comprometidos… Ojala nunca me tope con una profesional tan pobre como vos…

  4. Lucia Ladra dice:

    Indignada: si no te gusta, no vuelvas y punto. A ver si todavía tengo que escribir cosas que te gusten y te caigan bien.
    Tenés menos sentido del humor que una ameba.

  5. damian dice:

    yo te banco en esa lucia… es la elecion de cada uno leer o no algoo,…
    vos segui tranqui con el blog q esta espectacularr

  6. Lucia Ladra dice:

    Damián, lo que pasa es que Indignada vio demasiado ER y se lo creyó todo.
    Cuando usted haya ingresado al glamoroso mundo de la medicina, nos regalará un blog contando sus peripecias.

  7. Lucia Ladra dice:

    Damián, viste el mail que te mandé ayer?

  8. kevin dice:

    mis disculpas señor presidente, tengo hambre, es la reiidad estudio y no consigo trabajo como hago, soy apenas un joven de 21 años de edad residenciado en la ciudad de valencia y le doy gracias a Dios que tengo vivienda propia no exatamente son de mis padres bueno lo que quiero es trabajar y punto…

  9. Diego dice:

    Hola..encontre el blog por Mancia y la verdad que me ENCANTO! Me divierto mucho leyendo las historias. Este año empiezo 3º de medicina en la UBA. Uno a veces tiene pensamientos “prefijados” de lo que puede ser la medicina siendo estudiante, te imaginas de que manera es, porque todavia no la viviste. Yo hace un año que hago guardias en hospital y ahi me di cuenta de la clase de pacientes con los que te encontras; los realmente graves y enfermos a los que les tenes que dedicar todo tu conocimiento y profesionalismo (de hecho la guardia es para estos pacientes, los graves) y los que te vienen a contar que les duele la uña desde que nacio su ultimo hijo hace 3 años.. y de hecho estos son a los que se esta parodiando.. Me parece que Indignada no entendio esa idea.
    Segui asi Lucia..
    Saludos!

  10. Gabi dice:

    Indugnada, sos de las tontas que se creyeron el verso completo!! ya te van a abrir los ojos el resto de la carrera y si tenes suerte, alguna residencia. No seas mojigata, lo que vive Lucia es lo que nos toca vivir y sentir a los que tenemos algunos añitos de médicos. Replanteate la profesion, y no le hagas caso a la tele.

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