Paciente mujer, 20 años. A simple vista, perfectamente saludable.
-Doctora, estoy muy preocupada porque creo que tengo mal el hígado.
Médica: -Ajá. Y por qué pensás eso?
Paciente: -Porque siento que me pesa.
Médica: -¿Siempre te pesa?
Paciente: -Sí, desde hace años. Me hice muchos estudios y no me dan nada.
Médica: -¿Cuándo te hiciste lo último?
Paciente: -Hace una semana.
Médica: -¿Te hicieron ecografías y análisis?
Paciente: -Sí, todo. Y una tomoengrafía complutada también. Yo misma se la pedí, es más: se la ordené al médico.
Médica: -Mmm…¿a ver? ¿Tenés esos estudios acá?
Paciente, con cara de satisfacción: -Seee…se los traje todos (y saca la consabida bolsa de Coto repleta de papeles).
Miro los estudios, por orden cronológico. Tiene hecho todo lo que existe, pero todo. Y todo es normal.
Médica: -Mirá, en estos estudios no aparece nada, estás re sana. Igual te voy a revisar.
Paciente, caprichosa: -Pero yo sé que es el hígado. Estoy segura.
Médica con increíble paciencia: -Bueno, vamos a ver.
El examen físico es normal, excepto unos tremendos, gigantes, monstruosos hongos en las uñas de los pies.
Médica: -Mirá, lo único que te encuentro es un honguito importante en las uñas, pero quedate tranquila porque tu hígado está perfecto.
Paciente: -¿Hongos? Ay, no lo había notado.
Médica (ciega tenés que ser para no haber visto semejante horror): -Se arregla muy fácil, vas a tomar una pastillita una vez por semana por unos meses y listo.
Paciente, con mohín de asquito: -Ah no. Yo no tomo pastillas. Me hacen mal al hígado.
Médica, bastante menos tranquila: -Pero es la única forma de curar esos hongos, y además tu hígado está perfecto. De todos modos, te voy a controlar una vez cada quince días.
Paciente alarmada: -¿Qué? ¿Me va a estropear el hígado y encima me va a ver sólo una vez cada quince días?
Médica (y qué querés, que te lleve a mi casa?): - Esa frecuencia va a estar perfecta porque estás completamente sana.
Paciente enojada: -No. Yo quiero una resonancia!! Un escáner. ¡¡Una biopsia quiero!!
Médica:- ¿Qué? ¿Una biopsia?? ¿Pero vos sabés lo que estás diciendo? No tenés indicación de eso, no es necesario en absoluto, te dije que tu hígado está perfecto.
Paciente, levantándose amenazante: -Ah, así que no me va a pedir una biopsia??
Médica harta: -Pero no entiendo, ¿a vos te gusta sufrir? ¿Querés estar enferma, sentirte mal, someterte a estudios horribles y dolorosos que en tu caso son innecesarios??
Paciente: -Yo quiero asegurarme de que no estoy enferma del hígado.
Médica: -Querida, ya te dije mil veces que tu hígado está bien, ¿cuál es tu problema? ¿No entendés lo que te digo??
Paciente, haciendo caras: -Usted no sabe nada. No está adentro de mi cuerpo. Yo tengo el hígado enfermo y ningún médico se da cuenta. Los médicos me tienen harta, no me quieren hacer estudios.
Médica en piloto automático: -Bueeeno, a ver: ¿qué es lo que querés hacer entonces?
Paciente, agarrando su cartera y su bolsa de Coto: -Ver a otro médico que sepa más que usted y que me pida todo lo que quiero.
Médica, sonriente y haciendo gestito de adiós con la mano:
-Chau.
Paciente indignada: -¿Cómo chau?? ¿Y la pastillita para los hongos??
Médica feliz: – Pedísela al pobre cristo que te atienda la próxima vez. Suerteeee…
Y encima se fue enojada. La gente es increíble.
Escrito por Lucia Ladra
Escrito por Lucia Ladra
Escrito por Lucia Ladra