Paciente obeso, con olor a vino.
Paciente:-Tengo un malestar estomacal.
Médica: -Ajá. ¿Desde cuándo?
Paciente: -Hace dos días que estoy así. Me clavé cinco choris en la costanera, jojojo.
Médica (ah, qué fino)
El hombre deja escapar una especie de silbido finito por la boca: pfffffffffffffff…
Paciente: -Ay, disculpe, jojo, no me puedo retener.
Médica: -Ajá. ¿Y qué más siente?
Paciente: -¡¡¡BEEEEEEEEEEEERRRRRRRRRRRRRRRRRRRRPPPPPPPPPPPPPPP!!!
Médica, repugnada y atónita: -Qué suerte que además no tiene gases, señor.
Paciente: -Mmseeee…jojojojo, igual, justo eso quería mostrarle; me parece que estoy por erupcionar en cualquier momento.
(Ojalá explotes como el Vesubio, asqueroso de mierda)
Escrito por Lucia Ladra
Escrito por Lucia Ladra