Paciente sesentón, tremenda cara de libidinoso: -Pichona, vengo para que me hagas una gauchadita.
Médica (pichona las pelotas): -Ajá.
Paciente: -Yo soy un tipo grande, viste? Y bueno, hace mucho que no la pasaba taaan bien…
Médica (ay, si me cuenta intimidades sexuales me mato): -¿Y entonces?
Paciente: -Mirá, resulta que mi mujer está en lo de mi suegra, que está enferma, y viste cómo somos los hombres, no? Jojo…una canita al aire no viene mal…entonces aproveché y anoche me levanté a la rubia esta que es un camión…tiene 18 años…y bueno: falté al trabajo, jojojo.
Médica, suspicaz: -Ah, y después se enfermó y por eso vino a verme?
Paciente: – Jojojo, no, vine porque quiero un certificado.
Médica: -Ajá…un certificado. ¿Que diga qué?
Paciente: -Y qué sé yo, inventame una gripe o algo así para que pueda faltar al trabajo una semana.
Médica (qué caradurez): -¿Y por qué una semana? ¿Para tener tiempo de reponerse?
Paciente: -Nooo, si yo soy un toro! Es porque mi mujer no vuelve hasta dentro de una semana, y le dije a la rubia que soy separado…así que vamo’ a tener fiesta, jojojo. Pero no me quiero perder el presentismo del laburo.
Médica (este pelotudo quiere la chancha, los veinte y la máquina de hacer chorizos): -Ah, ya entiendo. Le pongo que tiene una diarrea machaza, quiere?
Paciente: -Ehh…no puede ser otra cosa?
Médica (y sos quisquilloso, encima): -Mire, yo no hago certificados falsos, pero el urólogo del consultorio de al lado por ahí se lo hace. Eso sí, va a poner que tiene una venérea asquerosa y que el pito le supura como un volcán, porque él también está harto de los vivos como usted.
Paciente ofendido: -¡Bueno, yo solamente le estaba pidiendo un favor!
Médica (parándose y dando por finalizada la consulta): -Los favores pídaselos a sus amigos. Venir a pedirme un certificado trucho es una falta de respeto. Hasta lueeeeeegooooo….
Cagador, ventajero y libidinoso. Y encima se le juntaba saliva en las comisuras de la boca.
Todos me tocan a mí.
Escrito por Lucia Ladra