Médica: -Dígame, hace mucho que siente ese dolor en la espalda?
Paciente: -Mucho…mmm…no sé, cuánto es mucho? ¿Una semana, un mes, o un año?
Médica: -Mucho es un año, por ejemplo.
Paciente: -Y, más o menos así.
Médica: -Ajá. ¿Y qué pasó con los tratamientos que hizo?
Paciente: -Tratamientos…¿usted dice si tomé pastillas?
Médica: -Sí.
Paciente: -Sí, tomé.
Médica: -¿Se acuerda de cuáles?
Paciente: -Una amarilla, unas verdecitas así, chiquitas, también unas rojas que me caían mal y me hacían doler acá, y otras rosadas que…
Médica: -Está bien, no importa. Por ahora le voy a pedir estos estudios, lo voy a medicar y en una semana quiero volver a verlo.
Paciente: -¿Y qué me va a dar?
Médica: -Un analgésico muy bueno, se va a sentir mejor.
(Escribo y lleno un formulario de dos hojas de la obra social del paciente para que le descuenten 2 $ en la compra del remedio. Creo que me preguntan cuánto calza el tipo y todo).
Paciente: -¿Y cómo lo tengo que tomar?
Médica, escribiendo: -Deme un minuto que ya le explico.
Paciente: -Porque yo tengo miedo de confundirme con las otras pastillas que tomo, ¿es a la mañana que lo tengo que tomar?
Médica, nerviosa: -Señor, deme un minuto que termino de llenar el formulario y ya le escribo las indicaciones.
Paciente: -Que sea con letra clara para que lo entienda el farmacéutico, y grande, porque el otro día fui al oculista y me dijo que tengo que usar unos anteojos nuevos porque…
Médica: (Noooooooo, la puta madreeeee. Me hizo equivocar!! Tengo que escribir todo de nuevo!!) -Tiene otro formulario? Me equivoqué y no se puede tachar ni salvar.
Paciente, irritado: -Doctora, a mí cada uno de esos formularios me cuesta 1 $! ¡Preste más atención!
Médica, desquiciada: -¡Pero no puedo prestar atención si usted me habla sin parar! ¡Por favor espere mientras lo completo!
(Empiezo de nuevo el puto formulario).
Paciente: -¿Son comprimidos, cápsulas o inyectable?
Médica (ay pero por dios!): -¡¡Señoooooooooorrrrrr!!! ¡¡Se lo pido por favor !!!
Paciente ofendido: -Bueno, qué carácter.
Médica, suspirando hondo: -Listo. Y ahora le escribo en esta otra receta cómo tiene que tomar el analgésico.
El paciente la lee. Pone cara de no estar convencido:
Paciente: -Cada 8 horas, cada 6 o cada 12?
Médica (ahh, pero es insoportable!): -Cada 8, señor, como dice el papel.
Paciente: -Y lo tengo que tomar con jugo, con agua o con leche? Porque leí que algunas cosas se absorben mejor con leche, por ejemplo…
Médica, indignada: -Con agua.
Paciente: -Y tomo primero la rosadita de la presión, la verde de la próstata o esta que usted me da?
Médica, de pésimo humor: -¡Es indistinto!!
Paciente: -¿Pero no pasa nada si mezclo? Porque leí que algunos remedios…
Médica (basta, te callás!): -No, señor, no pasa nada.
Paciente: -Ah, ya que estamos, me hace un certificado para que haga reposo? Así no puedo ir a trabajar, no?
Médica: -Claro que usted puede trabajar. Hace un año que siente el mismo dolor y no le impide moverse, así que puede ir a trabajar.
Paciente a los gritos: -Qué, no me va a hacer un certificado??
Médica al borde del infarto: -No, señor, no es necesario que haga reposo.
Paciente re sacado: -Ahhh, bueno!!! Así que usted decide si yo tengo o no que hacer reposo!!!
Médica pensando que se va a ir a la mierda y va a abandonar la medicina: -Señor, tome el medicamento, hágase los estudios y vuelva cuando tenga los resultados.
Paciente: -Claaaaaaaaaro, se nota que a usted no le duele!! Y yo me tengo que ir así, lisiado, a trabajar!!!
Médica (ay, ya no puedo más) : -Usted no está lisiado y lo único que tiene es un dolor muscular.
Paciente: -Esto es increíble!! Me voy a quejar a la obra social!!!
Médica, completamente harta: -Vaya a donde quiera y en lo posible no vuelva.
Paciente en brote: -Abandonooooo!!! Abandono de personaaaaaaaa!!!!!!! La voy a denunciaaarrrrr!!!
Se fue gritando. Creo que en la sala de espera paró, me insultó y después siguió gritando.
Ese paciente se llevó los 15 minutos del siguiente, y del siguiente a ese, también. Llevaba media hora de atraso por culpa de este tipo. Cuando llamé al próximo, entró con mala cara, no me saludó y me dijo:
Paciente nuevo: -¿Usted siempre demora tanto con cada paciente? ¡Es increíble! Cuando salga de acá, me voy a quejar, sépalo.
A veces quisiera que todos pero todos los pacientes murieran en la sala de espera, y que cuando los llame el silencio sea como un bálsamo que inunde mi alma de felicidad.