Una mujer es evaluada en la guardia de una clínica renombrada de la ciudad, en Barrio Norte. Luego de ser asistida por un clínico, se le indica una ecografía ginecológica. Aunque no es urgente, le realizarán el estudio por guardia. La acompaña su marido, un señor de unos cincuenta años. Se trasladan hacia el piso de estudios por imágenes y esperan en la sala. La ecografista se demora porque tiene una urgencia: está realizando una ecografía en un paciente con traumatismo cerrado de abdomen que tal vez deba ser intervenido quirúrgicamente.
El marido se impacienta, la mujer no dice nada. Pasan veinte minutos, el tipo camina por la sala de espera y empieza a despotricar.
Marido de la paciente: -Yo no sé qué hacen ahí adentro. No puede ser que demoren tanto, es una barbaridad.
Golpea la puerta del consultorio, donde hay un cartel que dice: “por favor no golpee, aguarde su turno”. La ecografista, que está ocupada, no abre la puerta. El marido de la paciente golpea de nuevo, con más insistencia. Nada. El señor va entrando en calor. Habla solo. Camina por todos lados sin parar. Se para frente a la puerta y la golpea con furia, mientras grita: -A ver si se apuran!!! Qué pasa? Pero qué pasa ahí??
La ecografista lo escucha pero no puede atenderlo, sigue buscando lesiones internas en el abdomen del paciente que está atendiendo.
Después de 10 minutos, se abre la puerta y la ecografista sale, diciéndole al señor que por favor la esperen unos minutos más porque debe ir hasta la guardia para hablar con el cirujano que solicitó el estudio del paciente que acaba de atender.
El señor monta en cólera y grita cosas que la ecografista no escucha, porque se fue a resolver la urgencia.
Mientras tanto, y sin que la ecografista lo sepa, el señor enojado entra por su cuenta al consultorio de ecografía.
Cuando la especialista vuelve, la pareja no está en la sala de espera. Los busca, los hace llamar por altoparlante, y nada. Como no tiene otros pacientes, entra a la sala de ecografía y se pone a terminar informes pendientes.
De golpe abren la puerta y entra el marido de la señora que debía hacerse el estudio.
Marido de la paciente, indignadísimo: – Ahhh, por fin la encuentro!!
Ecografista: -Señor, por favor dígale a su esposa que pase.
Marido de la paciente: -Quéee?? Ni loco dejo entrar acá a mi esposa!! Desvergonzada!! Esto es un antro!!!
La ecografista no entiende nada.
Ecografista: -Qué es lo que pasa, señor?
Marido de la paciente, lanzando una carcajada socarrona: -Qué pasa?? La señorita pregunta qué pasa?? Mosquita muerta, eso es lo que es usted: no le da vergüenza??
Ecografista confundida: -Señor, qué pasa? No lo entiendo…
Marido de la paciente: -Pero claaaaro que me entiende!!! Esta clínica es un hotel, un hotel alojamiento encubierto!! Mucho lujo, mucho médico con uniforme, pero es una vergüenza!!
Ecografista pasmada: -Señor, le pido que se tranquilice. No entiendo de qué habla.
Marido de la paciente: -Pre-ser-va-ti-vos, me entiende?? De eso estoy hablando!! O sea, ya entiendo por qué demoraba tanto. En vez de trabajar, esa señorita hace quién sabe qué cosas ahí adentro!!! Es un atropello, un bochorno, esto es un lupanarrr!!!
Ecografista: -Pero qué dice??
Marido de la pciente: -Y encima se hace la inocenteeeee!!! Hablo de los forros que tiene sobre el escritorio!!! Hablo de que usted se esconde ahí para tener relaciones con quién sabe quién, en su horario de trabajo!! Voy a llamar a los medios, esto no va a quedar así!!! A La Quiaca la van a mandar a hacer ecografías cuando yo termine con usted!!!
Ecografista: -Señor, los preservativos que vio se usan para hacer las ecografías transvaginales. O cree que el mismo transductor se coloca en la vagina de las 20 mujeres al día que viene a hacerse el estudio? Usted es un bruto, un ignorante y un maleducado!!!
Marido de la paciente, completamente rojo de furia: -Agggghhhh, mentirosa!!! Me quiere convencer como a un chico de primaria!!! Usted no tiene vergüenza!!! Nio piense en tocar a mi esposa con esas manos. Nos vamos, esta clínica es un asco.
Mientras se iban, el hombre seguía gritando lupanar, esto es un lupanaaaaaar.