Paciente de 65 años, regresando de la vigésima internación en cardiología por insuficiencia cardíaca descompensada.
Médica: -¿Cómo anda, Felipe?
Paciente: -Y mal, cómo voy a estar?
Médica: -Sí, sé que estuvo internado, pero por suerte ya está mejor…
Paciente: -¿Mejor? ¿Qué mejor?? Me internaron y la pasé mal, como el culo la pasé!
Médica: -Claro, me imagino, pero por suerte ahora se siente bien…
Paciente: -Usted se sentirá bien. Yo no me siento bien. ¿Quién le dijo que me siento bien?
Médica: -Bueno, lo vi cenar hace un rato, charlar con sus amigos, mirar la tele y jugar a las cartas…
Paciente: -¿Mis amigos? ¡Esos son todos unos ladrones! ¿Y usted le llama cena a esta porquería que nos dan de comer acá? Debería probar esa comida, seguro que la hacen con sobras de la calle!
Médica: -La verdad es que sí probé la comida y no me pareció mala; además, usted con su problema de presión no puede comer sal.
Paciente: -Ufffff!!! ¡No dejan comer nada! Asado no, por la grasa; jamón no, por la sal; no puedo fumar por el infarto que tuve, ni…
Médica (mejor cambiemos de tema): -Bueno, a ver, cuénteme qué le dijo el cardiólogo.
Paciente: -¡¡Nada me dijo!!
Médica: -¿Pero cómo que no le dijo nada? Si acá trae la epicrisis bien completa, clarita…
Paciente: -Pffff, clarita? ¿CLARITA?? Ese papel de mierda no me sirve para nada, cada vez que me interno me dan uno igual que dice lo mismo, los cardiologis no saben nada!
Médica: -Felipe, saber saben, porque usted lleva nueve internaciones este año, y de todas salió bien. Le sugiero que haga una fotocopia de la epicrisis, puede ser útil si necesita internarse de nuevo, o para continuar los controles.
Paciente: -¿¿QUÉ?? Gastar en una fotocopia para eso? Ni lo sueñe, si cada vez que voy me hacen todo de nuevo! ¡A los médicos les gusta escribir al pedo!
Médica (me hartó): -Bueno, no fotocopie nada. Y le aclaro que le hacen todo de nuevo porque usted deja de tomar su remedios y le pasa todo de nuevo.
Paciente, desafiante: -A esa hoja de mierda la voy a tirar a la basura. Y que se arreglen cuando me internen de nuevo.
Médica: -Perfecto, tírela. No sabe lo contentos que se van a poner los médicos de guardia cuando lo reciban otra vez, sin un miserable papel. Sobre todo porque usted toma los mismos remedios hace 30 años y ni siquiera recuerda sus nombres.
Paciente: -Y bueno, ese es el trabajo de los médicos, no? ¡Para eso estudiaron! ¡Para eso pagué con mis impuestos sus años de carrera!!
Médica: -Claro. No se imagina cómo le gusta a un médico no saber nada de un paciente que llega descompensado, al borde de la muerte, y ponerse a adivinar los antecedentes. Es divertidísimo.
Paciente: -¿Vio lo que le digo? Yo tengo razón: a los médicos les gusta perder el tiempo.
Médica, puteando bajito: -Sí, nos encanta. Y hablando de eso: chau, Felipe. Tengo que atender a otros pacientes.
Paciente: -¿Así? ¿No me va a dar ningún papel con lo que tengo?
Médica: -Igual lo va a tirar. Chau.
Y después de esos infernales 15 minutos, todavía tuvo el tupé de quejarse, diciendo que no le di ni un miserable papelito.
Escrito por Lucia Ladra